La singularidad y el amor por el conocimiento

Creo en la tecnología como herramienta de apoyo a los humanos, como creo en el cuchillo cuando corto un rico trozo de carne, que luego será cocinado usando alguna otra herramienta tecnológica. Otra fe mía es la curiosidad, la cual comprendo como un aspecto netamente humano.

Con la irrupción de la tecnología en la vida cotidiana, casi todo está sujeto de cambio. Muchos trabajos han sido desplazados del mercado y se han inventado nuevos. Un ejemplo es el elevadorista a quien lo reemplazaron por elevadores automatizados.

Para el caso de la obtención de conocimiento y, más estrictamente, de la formación universitaria, es sabido que Latinoamérica tiene índices de finalización bastante bajos en relación con el mundo desarrollado.  Los sistemas de formación son monolíticos y siempre que un estudiante termian su carrera tiene que reaprender cosas para el trabajo. Por eso, aunque soy un hombre de diferentes fe(s), no creo que la educación que recibimos a la fecha de hoy sea la óptima, aunque ese sistema mismo esté enfocado en la industria que los profesionales enfrentarán al terminar la formación.

En un momento en que el sistema educativo está siendo discutido, sería una buena oportunidad subirse a ese tren para cerrar la deuda social y lograr el desarrollo esperado. Usando una conexión a internet podrías tener una universidad en tu casa, aprender lo que realmente se necesita para el trabajo y para tu desarrollo personal. Lo que escribo aquí no solo es factible sino real. Muchos, entre ellos yo mismo, hemos tomado cursos en coursera, para dar un caso. Así como esta plataforma de cursos de alta calidad de las mejores universidades del mundo, hay distintos canales con especialización en otras áreas. En mi caso suelo ir a portales en donde encuentro materiales sobre tecnología y/o poesía.

Digamos que uno de los aspectos que preocupan a las personas es la estandarización del mundo, de las personas. La buena noticia es que eso también es ya un hecho, al menos en el mundo con acceso a internet. La gente escucha la misma música en Oslo que en Miami. En ciudad de Guatemala se conoce a Michael Jackson como se le conoce en alguna ciudad de Irán. Lo curioso es que esto también está cambiando en alguna medida.

Dejar de edificar monstruos de concreto para meter ahí miles de personas quizá será algo que dejará de existir, y los templos del saber ya no estarán centralizados a distancias inalcanzables para mucha gente. Las distancias son económicas, físicas y mentales. Lo curioso es que la formación actual es para estandarizar los intereses de las personas, mientras que en el mundo desarrollado existe la idea de la singularidad. Por ejemplo, el proyecto de Singularity University está financiado por la gente de Google y quiere abordar el aspecto de la singularidad en los intereses de las personas.

Termino con una anécdota.  Recuerdo que en mis primeras intervenciones en el espacio público, leyendo textos poéticos, había gente que se incomodaba con mi declaración sobre el tipo de formación que hay en mi perfil personal. He estudiado tecnología desde que inicié la secundaria y he terminado en la poesía, sinergia que me lleva a las esferas del transhumanismo, y en donde me siento como pez en el agua, escribiendo sobre la realidad que se nos viene.

Bienvenido futuro, siéntate aquí conmigo.